Jueves por la tarde, llegas a casa después de un “duro” día en el instituto, y sólo piensas en que ropa te pondrás mañana, es el cumpleaños del amigo de un amigo de tu amigo, y tu como buena amante de las fiestas nocturnas no puedes faltar, te pasas la tarde contemplando el armario, te pruebas una falda, un pantalón, el vestido que te gusta tanto y después de dos horas aún indecisa decides llamar a tu mejor amiga para que te aconseje. Ella esta exactamente en la misma situación, ¡Que desastre!, pero después de una larga conversación parece que ya tienes el modelito “ideal”.
Viernes por la mañana, clase de matemáticas, no paras de hablar con tu amiga de como os lo vais a pasar esa noche, de si va ir el chico con el que te liaste el viernes pasado, la chica con la te llevas a rabiar, y obviamente del alcohol que vais a comprar, y sobretodo donde y como, sois menores, pero por suerte eso no importa, en los chinos te lo venden, y si no es problema, todo el mundo tiene amigos mayores de edad para que te compren el alcohol y el tabaco.
Sales de clase, llegas a casa y tu madre te pregunta que tal el día, la respondes fatal, estas harta de ir a clase, y mil cosas más, te metes en la baño a ducharte con la música del móvil a todo volumen, tienes que empezar a prepararte si quieres ser la más guapa.
Son las 18.00 de la tarde, y has quedado con tu amiga y un amigo de ella mayor de edad para comprar el alcohol, una vez que lo habéis comprado, lo dejáis en el coche de él, ya que es la persona con la que os iréis mas tarde a la fiesta.
Llega la hora de irse, tu amiga esta en tu casa, os estáis dando los últimos retoques, estas nerviosa, no estás segura de que te quede bien ese minivestido tan ceñido, pero al ponerte los tacones, y verte al espejo cambias de opinión. Suena un claxon, el chico ya está aquí, salís y el os presenta a dos amigos que le acompañan, no puedes evitar sonreír al ver a uno de ellos.
Llegáis al polígono donde está ya todo el mundo bebiendo, con los maleteros abiertos, y la música prácticamente al máximo. Empezáis a beber, después de un rato de risas, de tonteos con chicos, de bailes provocadores y la botella de ron vacía, decidís entrar a la discoteca, antes de llegar, os desabrocháis el abrigo, y marcáis pecho, tenéis que entrar aparentando más edad, si os piden el DNI y ven que no sois mayores de edad, no podréis entrar, pero por suerte, teniendo un buen cuerpo, y enseñando pierna y delantera, tenéis la entrada asegurada sin enseñar DNI.
Dentro empezáis a bailar al ritmo de la música, como no, las últimas novedades.
Son las 6 de la mañana, y cierra la discoteca, os dirigís al coche con zapatos en mano, agarradas la una a la otra cantando, estáis borrachas, el chico os acerca a casa, ha tenido mucha suerte de no encontrarse un control en la rotonda de entrada. Ya estáis en tu casa, y tenéis que llegar al dormitorio sin que tus padres te pillen, y en el caso de verlos solo tienes que disimular. Estas en la cama, lo has conseguido, no te han pillado, te lo has pasado de miedo y estas bien, es hora de dormir.
Sábado por la tarde, después de levantarte con dolor de cabeza, te conectas al tuenti, facebook, y ves que hay otro cumpleaños el viernes, ya empiezas a pensar que te pondrás.
Otra vez, la misma historia, pero…¿tendrá esta vez el mismo final?
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